viernes, 30 de septiembre de 2016

COMPROBADO. El consumo de carne nos ayudó a evolucionar en lo que somos ahora

Hay decenas de razones fantásticas para aumentar la cantidad de frutas, verduras y legumbres que consumimos en nuestra dieta, pero decir que el ser humano es vegetariano por naturaleza no es una de ellas. No es que sea una mala razón, es que es científicamente incorrecta. Un nuevo estudio confirma que, de hecho, nuestra especie evolucionó en parte gracias al consumo de carne.



El estudio echa por tierra las teorías de asociaciones animalistas como PETA, que llevan tiempo defendiendo la el veganismo ideológico, según el cual el ser humano siempre ha sido vegetariano y lo de comer carne es básicamente una aberrante desviación posterior. Según Katherine Zink y Daniel Lieberman, la incorporación de proteínas animales a la dieta es uno de los factores que nos ayudó a evolucionar en lo que somos actualmente.

Zink y Lieberman son antropólogos evolutivos en la Universidad de Harvard, y su campo de investigación es la mandíbula. Hace 2,5 millones de años, los homínidos comenzaron a utilizar utensilios sencillos y ello los ayudó a cortar y consumir más carne.

¿Que tiene que ver esto con la evolución? La clave está en la masticación. El estudio ha llevado a cabo una prueba con 24 sujetos a los que se les pidió que comieran diversos vegetales y piezas de carne, todo ello crudo. El objetivo era ver qué grupos de alimentos eran más fáciles de masticar e ingerir sin pasar por la cocina. La cocción de los alimentos es una práctica que no llegó hasta hace alrededor de 500.000 años.

A nivel de masticación y digestión, la carne cruda ofrece unas cuantas ventajas. Para empezar reduce los movimientos de masticación un 17% y la fuerza que hay que ejercer con la mandíbula un 20%. Además requiere un 41% menos de esfuerzo digestivo. En otras palabras, comer carne requería entre un 39% y un 46% menos de menos esfuerzo físico, llevaba menos tiempo y era más eficiente desde el punto de vista nutricional.

El estudio concluye que la incorporación de carne en la dieta ayudó a especies como el Australopithecus a invertir menos tiempo en la masticación de vegetales como hacen los chimpancés modernos. A nivel evolutivo, esto permitió reducir drásticamente el tamaño y potencia de la mandíbula, lo que seguramente tuvo efectos beneficiosos a la hora de mantener la cabeza más erguida y facilitar los mecanismos del habla. Por otro lado, el incremento en la ingesta de carne ayudó a desarrollar el cerebro, un órgano cuya demanda energética es constante y elevada. Zink y Lieberman escriben.

El estudio simplemente descarta la falsa creencia de que el ser humano es biológicamente vegetariano. Otra cosa muy distinta es que haya personas que decidan dejar de consumir un tipo de alimento por razones filosóficas o cuestiones morales. Las diferentes religiones llevan haciéndolo desde hace siglos y es perfectamente respetable, tan respetable como el que decide no acogerse a esos principios. [Nature vía Reuters y Time]

Fuente original: es.gizmodo.com

3 comentarios:

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  3. Hola, Fon. Me gustan mucho tus video-programas, aprendo un montón escuchándote y normalmente estoy de acuerdo contigo, pero no en este tema. Yo soy vegana, y como nos ocurre a todos los veganos que nos educaron en la cultura de la carne, pasé una época de mi vida obsesionada con este tema y me informé un montón. Lo pensé desde todos los ángulos posibles, por lo que me siento capacitada para contradecirte. Verás.

    La teoría que expones en este artículo afirma que somos omnívoros por naturaleza sin examinar algo que me parece muy importante como para sacar esa conclusión: el instinto a cazar. Yo no tengo instinto a cazar, ni nadie de mi familia... Ni seguramente nadie de mi especie. Hay personas que disfrutan con la caza, los toros y la pesca deportiva, pero esa extraña afición no responde a sus necesidades nutricionales, sino a una insensibilidad sobrecogedora. Si nosotros fuéramos omnívoros por naturaleza, no por tradición cultural, como creo que es el caso, ¿acaso no deberíamos tener ese instinto asesino que tienen los depredadores, y no deberíamos correr más rápido y tener las uñas más afiladas?

    Puede ser que sea cierto que evolucionamos gracias al consumo de carne, pero estas teorías siempre me parecen bastante partidistas. Me parece que los autores de esta teoría tenían interés en contraatacar a las otras teorías que defienden justo lo contrario. Porque sin frutas y vegetales no podríamos haber sobrevivido como especie. De hecho, una persona puede sobrevivir toda su vida comiendo alimentos vegetales exclusivamente, pero no comiendo carne exclusivamente, ya que moriría de escorbuto en pocas semanas.

    La mayoría de los humanos omnívoros comen carne que no cazan ellos; están muy lejos de "la escena del crimen". Si tuviéramos que matar a los animales que comemos, la mayoría de la po-blación se haría vegetariana al instante. Además, si el ser humano es un ser empático por naturaleza, no puede ser omnívoro por naturaleza. Porque si la naturaleza es sabia, es imposible que nos hiciera omnívoros sabiendo que nosotros sufriríamos cada vez que matásemos a un animal.

    Si está demostrado que la dieta vegana es segura en todas las etapas de la vida, incluso para las mujeres embarazadas; si está demostrado que no necesitamos comer productos de origen animal para sobrevivir; si está demostrado que los mamíferos pueden sentir placer y dolor, y algunas emociones, entre ellas el estrés... Ya no queda un solo argumento consistente que justifique la esclavitud de los animales (granjas, laboratorios, zoos, circos) y su sacrificio.

    Yo no creo que la raza humana sea superior a otras especies por su inteligencia, sino por otros valores, como la empatía, la compasión y la capacidad de ser felices. ¿Acaso es más valioso un político que un niño de 3 años? ¿Acaso es más valiosa una persona superdotada que una que no lo es? Según los que consideran que la inteligencia determina la supremacía de un ser vivo sobre otro, la respuesta a estas preguntas sería “sí”. Pero no para mí. ¿Por qué pienso esto? Porque los terroristas que protagonizaron los grandes atentados del mundo eran seguramente más astutos que la media de la población, ¡y cuántas personas mejores que ellos habrán muerto a causa de su fría inteligencia! Entonces, ¿no deberíamos buscar otro criterio distinto del “grado de inteligencia” para valorar a las personas y a los animales?

    Por todas estas razones, creo que deberíamos prescindir de los alimentos de origen animal siempre que tuviéramos la opción de comer comida vegetal. Yo entiendo que mucha gente se resista a creer en estas teorías a favor del veganismo, porque a nadie le gusta cambiar su estilo de vida, y mucho menos sus creencias. Sin embargo, el consumo de alimentos animales no es natural para nosotros.

    Si quieres seguir investigando sobre este tema, te recomiendo ver cualquier video de Gary Yourofsky, un activista vegano que hace conferencias increíbles por todo el mundo.

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